Historia de Villahermosa

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LA VILLA DE SAN JUAN DE VILLAHERMOSA SAQUEADA Y ATACADA POR PIRATAS EN REPETIDAS OCASIONES

En la época prehispánica el actual territorio de Villahermosa estuvo habitado por chontales, pueblo maya con influencia nahua, que se desarrolló sobre todo en la actual zona de Tamulté de las Sabanas. La fuerte presencia nahua en esta región también se manifestó en las actuales colonias de Atasta de Serra y Tamulté de las Barrancas.

El mes de marzo de 1519, después de que se libra la histórica batalla de Centla que culmina con el triunfo de los españoles, se marca el inicio de la conquista hacia el altiplano de México. Justamente en el lugar de la histórica batalla se funda la ciudad de Santa María de la Victoria, en la margen izquierda de la desembocadura del río Grijalva y frente a lo que hoy es la ciudad y puerto de Frontera. Esta batalla de Centla fue la primera gran batalla entre españoles e indígenas en tierras mexicanas y a partir de ella se abrió la puerta para la ocupación de nuevos territorios.

Años después, como resultado de la creciente pobreza, de las epidemias resultantes de estar asentados en territorio pantanoso, pero sobre todo por estar sometidos al constante acoso de los piratas ingleses, la mayoría de los habitantes de Santa María de la Victoria decidieron abandonarla y fundar tierra adentro un sitio más seguro para asentarse. De esta manera, en 1557 llegaron a un pequeño caserío de pescadores situado en la margen izquierda del río Grijalva donde fundaron una nueva población con el nombre de San Juan Bautista de Tabasco.

Es hasta 1564 cuando Diego de Quijada, el alcalde mayor de Yucatán, Cozumel y Tabasco, hace el trazado oficial de lo que llamó la Villa de Carmona, a semejanza de su lugar natal en Andalucía. El trazo comprendía a las actuales calles de Madero, Reforma, Lerdo y otras del centro de la ciudad, incluyendo la plaza principal o plaza de armas donde se construyó la primera iglesia.

A fines del siglo XVI, el 24 de junio de 1596 el rey de España Felipe II aprobó la fundación de esta ciudad denominándola Villa Hermosa de San Juan Bautista y le otorgó el escudo de armas que hasta la fecha identifica al estado de Tabasco.

No obstante que Santa María de la Victoria, siguió siendo oficialmente la capital de la provincia, Villa Hermosa se había convertido en un centro comercial más seguro y el principal puerto de Tabasco. Los pocos españoles que permanecían en la fundación cortesiana, hartos del saqueo de los piratas, solicitaron a la corona española a principios del siglo XVII, el traslado de los poderes de la provincia a Villa Hermosa.

Aprobada esta petición, el 24 de junio de 1641 se realizó el traslado de los poderes. La nueva sede del gobierno colonial fue llamada Villa de San Juan Bautista de Villahermosa. Sin embargo, el constante asedio al que estaba sometida la ciudad por parte de los piratas, obligó a los españoles a trasladar la capital mas hacia el interior del estado buscando ser menos vulnerable.

Una de las primeras construcciones que ordenó el alcalde mayor Simón Rodríguez, fue el fortín de La Encarnación en lo que hoy es el parque de Los Pajaritos (esquina de las calles 5 de Mayo y Zaragoza), para resguardar los intereses reales de los ataques de los corsarios ingleses que seguían incursionando en las costas del golfo.

A principios de 1677, la Villa de San Juan de Villahermosa fue atacada y saqueada por los piratas por lo que la sede del gobierno colonial fue trasladada al distrito de La Sierra, permaneciendo en Tacotalpa más de un siglo.

En 1711 los piratas incendiaron Villahermosa, quemando la Casa Fuerte o Almacén Real (la cuadra que hoy forman las calles de Madero, Reforma, Juárez y Lerdo), que era la casa de gobierno. 

Con la reconquista española de la isla del Carmen en julio de 1717 y alejado el peligro de los piratas en el golfo, San Juan Bautista de Villahermosa recobró importancia geográfica estratégica y en 1792 fue declarada puerto menor.

El gobernador de la provincia Miguel de Castro y Araoz, creyó conveniente reinstalar la capital de Tabasco en el puerto de Villahermosa. El caso fue atendido por el virrey Miguel de la Grúa Talamanca y Branciforte, quien concedió la autorización en enero de 1795, llevándose a efecto el traslado de poderes el lunes 15 de agosto de ese año.

En noviembre de 1808, el virrey de la Nueva España dispuso elegir el primer ayuntamiento de San Juan de Villahermosa, mismo que inició sus funciones el 1 de enero de 1809.

En 1810, mientras la nación se convulsionaba por el movimiento de independencia, el llamado de José María Jiménez, la única voz insurgente que se levantó en Tabasco, era acallada con la cárcel sin haber encontrado apoyo popular, debido a la extrema ignorancia que reinaba ante la ausencia de escuelas y la amenazadora presencia de las fuerzas militares realistas.

Luego de la firma del Plan de Iguala donde se reconoce la Independencia de México el 24 de febrero de 1821, del general Antonio López de Santa Anna,, comisionó al capitán Juan Nepomuceno Mantecón Almonte para libertar a los tabasqueños del gobierno español. De modo que el 7 de septiembre hizo su entrada triunfal a Villahermosa. Juan Nepomuceno quedó al frente del gobierno y convocó en noviembre de ese mismo año, a elegir el ayuntamiento de la capital, conforme a la Constitución de 1812.

Hasta entonces, la provincia de Tabasco dependía políticamente de Yucatán, por lo que se propuso al Congreso Constituyente que Tabasco tuviese diputación provincial, siendo aceptada la petición el 22 de noviembre de 1822. 

Para 1826, por decreto del Congreso, la capital de Tabasco pasa a tener el rango de ciudad con el nombre de San Juan Bautista.

Durante el siglo XIX la capital de Tabasco tuvo que enfrentar el acoso y ocupación de los invasores norteamericanos en 1847 y de los franceses en 1863, esta última ocupación culminada con el triunfo tabasqueño del 27 de febrero de 1864 que sirve como aniversario del principal logro militar de los tabasqueños ante un ejército invasor y representa la más importante fiesta cívica local que se celebra en el estado.

Durante los primeros años de la época porfirista continuó la inestabilidad política en el estado, sin embargo gradualmente fueron dándose las condiciones para que pudieran llevarse a cabo acciones de gobierno que empezaron a mostrar algunos signos de progreso para la ciudad como la introducción del alumbrado eléctrico, la instalación de una línea telegráfica y varias vías férreas; asimiamo se dio gran impulso a la educación. 

Además, se fundó el Instituto Juárez en 1879, se estableció la sucursal del Banco Nacional de México en 1886, se inauguró el Palacio de Gobierno en 1896, se creó el Banco de Tabasco en 1900, se fundó la Escuela Normal para Profesoras en 1904 y en ese mismo año fue inaugurado el Jardín Benito Juárez; en 1906 se culmina la construcción del mercado Porfirio Díaz (después llamado mercado Pino Suárez); y en 1910 se construyen el Parque de La Paz y el Parque Hidalgo.

Durante la revolución maderista la ciudad de San Juan Bautista permaneció bajo el control del ejército federal. El 20 de noviembre de 1911, durante su gira proselitista arribó a San Juan Bautista el candidato presidencial Francisco I. Madero, acompañado del tabasqueño José María Pino Suárez, candidato a la vicepresidencia.

Luego de los asesinatos de Madero y Pino Suárez en febrero de 1913, el general Victoriano Huerta. El nuevo gobernador general Agustín Valdés de origen cubano, tuvo que enfrentarse a los levantamientos armados afiliados al carrancismo que se dieron en los Ríos y en la Chontalpa.

El 3 de febrero de 1916 siendo gobernador el general Francisco J. Múgica, desde la villa de Teapa expide el decreto con el que restituye a la capital del estado su antiguo nombre de Villahermosa, como hasta la fecha se le conoce.

El 27 de febrero de 1917 se proclama en Villahermosa la nueva Constitución Política de la República, firmada el 5 de febrero de ese año en la ciudad de Querétaro, y el 10 de marzo de 1919 rinde protesta como primer gobernador constitucional del estado el general Carlos Greene Ramírez.

En 1924, durante la llamada rebelión delahuertista, Villahermosa fue un importante bastión de este movimiento; durante los 6 meses que ésta ciudad estuvo en manos de los rebeldes, la población fue testigo de un sinnúmero de asesinatos políticos, la escalada sangrienta se prolongaría a lo largo del período conocido como el garridismo donde se gestó el movimiento anticlerical más radical que haya padecido Tabasco. Una balacera en la céntrica calle Juárez de Villahermosa que costó la vida a varios jóvenes estudiantes marcó el fin de esta etapa al desconocerse los poderes del estado en 1936.

Para 1929 la Compañía Mexicana de Aviación inauguró la ruta México-Veracruz-Villahermosa-Mérida y en 1932 la Compañía Aeronaútica del Sur inició un servicio aéreo interestatal que comunicaba a todas las cabeceras municipales.

Esa ampliación de las vías de comunicación en el estado se consolida con la inauguración en 1950 del Ferrocarril del Sureste al que Villahermosa se conecta a través de la carretera que la une al municipio de Teapa. Esta vía le permite comunicarse con otras zonas del país y adelanta la integración que se consolida con la construcción de la carretera Circuito del Golfo en 1956. En ese mismo año el poeta y etnólogo Carlos Pellicer fundó en Villahermosa el museo de La Venta con las más importantes piezas colosales de la cultura olmeca.

Con la llegada de las grandes inversiones federales que se dieron en la zona, primero para controlar y aprovechar el potencial de los recursos hidrológicos de la región y después para aprovechar su riqueza petrolera, se generó un proceso que imprimió con el paso de los años una dinámica que ha llevado a Villahermosa, marcadamente a partir de la segunda mitad del siglo XX a constituirse en el gran centro comercial y de servicios que hoy representa para el sureste mexicano.

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