Historia de Valle de Bravo

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ESTE POBLADO FORMÓ PARTE DEL VASTO IMPERIO AZTECA

El territorio estuvo ocupado por matlazincas que en la época de la llegada de los españoles estaban dominados por los aztecas. El proceso de conquista azteca se consolidó, en parte por fuertes destacamentos en el centro y periferia de la zona avasallada. En el caso de Valle de Bravo el pueblo conquistador tuvo tiempo para levantar palacios y templos cuyas ruinas -o parte de ellas- se encontraron, hacia 1930, junto a “La Peña”.

Cuando los soldados españoles dominaron Tenochtitlán, decidieron dominar a otros territorios, entre ellos el Matlatzinco el cual comprendía el Valle de Toluca, Teotenango, Malinalco y Ocuilan, que pagaba tributo desde fines del siglo XV. La región en que se encontraba Valle de Bravo formaba parte del Matlatzinco pero había podido mantenerse como territorio autónomo menor, hasta la entrada de los españoles.

Los grandes historiadores mencionan dos campañas en la conquista del territorio matlatzinca; la primera fue por Andrés de Tapia y la segunda fue encabezada por Gonzalo de Sandoval.

Es probable que los franciscanos hayan sido los primeros que trataron de convertir a los matlatzincas de Temascaltepec. Esta localidad fue fundada por una misión de padres franciscanos del convento de Toluca, recién conquistado el país, quienes permanecieron en la población hasta que entregaron la administración a los sacerdotes seglares, por los años de 1607 a 1615, en cuya época ya existía el templo en el mismo lugar que hoy ocupa y había además un convento, que fue bautizado con el nombre del pueblo San Franciscano del Valle de Temascaltepec.

Después de estallar la Guerra de Independencia en 1810, los indios de San Francisco del Valle de Temascaltpec se sumaron al movimiento. Entre los revoltosos hubo uno muy célebre que hizo su aparición hacia 1834. Se trataba de Carlos Guadalupe Tepixtoco Abad, quien proclamó un plan para restablecer el imperio de Moctezuma, que el pueblo consideró ridículo y la empresa temeraria.

El 7 de mayo de 1842, por el valor que los habitantes demostraron en la lucha contra la invasión francesa, durante la llamada “Guerra de los Pasteles”, la población recibió el título oficial de Villa, cambiando su anterior nombre por el de “Villa del Valle”.

En 1847, un pequeño grupo de habitantes de la Villa del Valle entre los que figuraron José Rebollar, Ramón Uriarte y Francisco Ortíz Luque, se aliaron al ejército del general Nicolás Bravo para participar en la heroica defensa del Castillo de Chapultepec con motivo de la invasión norteamericana.

Con el lema “religión” y “fueros”, el general conservador José María Cobos tomó la que fuera entonces Villa del Valle y saqueó el vecino poblado de Amanalco en 1857.

Se sabe que la Villa del Valle era famosa en la comarca por los arreos para bestias de carga que aquí se elaboraban; también eran bien conocidos sus finos rebozos cuya industria trascendió en la época de Maximiliano que según Castillo y Piña “fue tan grande la cantidad de dinero que entró a la Villa con motivo de la venta de los rebozos, que se podían haber empedrado las calles... con plata”.

Años más tarde, durante las guerras de reforma, el general lerdista Felipe Berriozábal atacó Valle de Bravo que se encontraba en poder de los conservadores. Los liberales se apostaron en el cerro cercano del Calvario desde donde le disparaban al poblado.

En 1889, en el pleno porfirismo, el Valle aparece como un distrito formado por cinco municipalidades y tres municipios que comprenden una ciudad, tres villas, 33 pueblos, cuatro barrios, 23 haciendas, un rancho y 24 rancherías.

Antes de que finalizara el siglo ya se contaba en Valle de Bravo con una planta para generar energía eléctrica, con una oficina de telégrafos y un teatro.

Por el año de 1879, existía en Valle de Bravo nueve minas, las cuales al parecer no eran explotadas debido a la situación económica; sólo una de ellas destacó, la de El Salto, en la que se obtenía y fundía hierro para la elaboración de hornillas, parrillas y otros objetos. Fue destruida años más tarde por los zapatistas.

A raíz de su independencia, México vivió por más de un siglo una gran confusión política y social. Liberales y conservadores se arrebataban el poder sumiendo al país en el caos y el atraso. Valle de Bravo no se sustrajo a estos conflictos e inestabilidades.

Para 1910 Valle de Bravo era la municipalidad más importante del distrito en esta época y debido a la estratégica situación que tenía se convirtió en presa de las huestes revolucionarias.

En 1937 un pequeño grupo de ingenieros de la naciente Comisión Federal de Electricidad había llegado a iniciar los estudios para la posible construcción de la planta eléctrica de Ixtapantongo y que más tarde se llamaría Sistema Hidroeléctrico “Miguel Alemán”. Los trabajos se iniciaron el cinco de mayo de 1938 y fueron concluidos el 17 de julio de 1947; se inundaron 2,900 hectáreas de las mejores tierras que tenía Valle de Bravo, a las que se denominaba El Plan; el sistema se iniciaba en la Presa Villa Victoria y terminaba en el estado de Michoacán; incluía 18 unidades de operación, que en conjunto generaban 458,775 kilowatts hora; actualmente esta presa forma parte del Sistema Cutzamala, que abastece de agua potable a la zona metropolitana de la Ciudad de México.

En 1968 Valle de Bravo fue subsede para las competencias de equitación de los Juegos Olímpicos.

En 1971 se le otorga el título de Ciudad Típica de Valle de Bravo, bajo la Ley de Protección y Conservación de la Ciudad".

En 1972 la ciudad fue la cede de las competencias de vela y canotaje de los juegos Centroamericanos y en 2012 fue designado Pueblo Mágico.

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