Turismo de Terror en la Ciudad de México

Si te gusta tener la adrenalina a flor de piel y quieres verificar si es que los fantasmas existen, hay lugares que han ganado fama por los extraños hechos que suceden ahí.

En la Ciudad de México las leyendas urbanas les han asignado el nombre de “embrujados” a casas, callejones y edificios entre los que se encuentran:

La Casa de las Brujas

Es una construcción porfiriana de principios del siglo XX. Su nombre se debe a que sus techos asemejan un sombrero de bruja y las ventanas con arcos dan la impresión de ser ojos.

Aquí vivió una famosa curandera llamada “Pachita”, la cual llevaba a cabo diversos rituales debido a los cuales se cree que quedaron atrapados espíritus que molestan a los actuales moradores del edificio.

El Callejón del Aguacate

A éste lugar se le asignan muchas historias terroríficas, desde un militar matando a un niño, una familia haciendo un pacto con el demonio al jugar ouija, muriendo todos de una forma horrible, una niña atropellada, una virgen que llora sangre, gente que practicaba aquí la magia negra.

Todas éstos relatos hacen de éste uno de los lugares más lúgubres de la ciudad en donde se supone que llegas a las 12 de la noche se te puede aparecer el demonio.

La Casa Negra de la Roma

Es una típica casona porfiriana de la Colonia Roma sobre Álvaro Obregón que a pesar de su inmejorable ubicación nunca ha podido ser rescatada y su fachada esta llena de grafitis.

Nadie sabe en realidad que paso pero se dice que fue habitada por una familia acomodada y que todos sus miembros fallecieron sin razón aparente.

Actualmente todas las personas que la rondan después de las 10 de la noche dicen que la temperatura cae drásticamente, se sienten manos que jalan y se oyen voces y gritos de lamentos.

El Hospital Juárez

Este inmueble data de la época colonial, aunque no siempre fue hospital, primeramente fue la Parroquia de los Indios, después cuartel para los militares y a mediados del siglo XIX se utilizó para curar a los heridos de batallas militares.

Fue exactamente en ésta época cuando aparece una enfermera que muere después de una decepción amorosa y nace la leyenda de “La Planchada”, llamada así porque utiliza un uniforme pulcro y almidonado. Esta enfermera aparece en las noches y le presta atención a todos los heridos y enfermos y se dice que si se trata de seguir desaparece.

La Casa de Don Juan Manuel

Esta casa del Centro Histórico es protagonista de una de las leyendas más conocidas desde que ésta enorme ciudad era la Nueva España.

Habla de un hombre muy celoso, Don Juan Manuel Solórzano, casado con una hermosa mujer, pero que no habiendo podido tener hijos decidió enclaustrarse; sin embargo, al estar loco de celos vendió su alma al diablo para saber de las infidelidades de la esposa.

El demonio le dijo que tenía que matar a todo el que pasara por su casa a las 11 de la noche, encomienda que realizo durante varios días, preguntado siempre la hora y contestando “Dichoso aquel que sabe la hora de su muerte”, hasta que asesinó a su sobrino. Hecho que le hizo caer en cuenta de sus pecados, por lo que pidiendo su absolución le fue impuesta una penitencia de rezar tres días seguidos al pie de la horca, pero al tercer día apareció colgado.

Se dice que lo colgaron los ángeles y que nunca fue absuelto, por lo que sigue preguntado en las noches la hora.

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