Lago Zirahúen, rincón de agua verde
El lago tiene poco más de 4 km por lado, y una profundidad de unos 40 m en su parte central y esta rodeado por altas montañas y una densa vegetación boscosa de pinos y encinos.
Su nombre se debe a una leyenda que cuentan los locales que dicen que al llegar los españoles uno de ellos se enamoró de la hija de Tangaxoán, rey de los purépechas a la cual raptó y la escondió en un valle rodeado de montañas. De su desesperación la princesa lloró tanto que formó un lago al cual se lanzo y se convirtió en sirena. Haciendo alusión a su belleza es que se le nombró “espejo de los dioses”. Hasta la fecha hay muchos lugareños que juran verla en las primeras horas de la mañana.
El lago esta rodeado de densos bosques de pinos, madroños y encinos. Hay varios senderos que rodean el lago que se pueden recorrer caminando o en bicicleta.
También puedes pasear en lancha o en kayak, y para los que gustan de las emociones más fuertes puedes gozar de una tirolesa o practicar el rappel.
En sus alrededores hay confortables cabañas y el pueblo de Zirahuén se extiende a lo largo de la ribera norte del lago. Es un pintoresco lugar con casas de techos de teja anaranjada y amplios patios interiores adornados con macetas de coloridas flores.
Se localiza en la parte central de Michoacán, a 21 kilómetros de Pátzcuaro.
