Su peculiaridad es que no se ubica en la parte central de la ciudad, como en la mayoría de las ciudades proyectadas en los primeros siglos de la colonia.
Lunes a sábado: 6:00 AM a 7:30 PM. Domingos: 6:00 AM a 9:00 PM.
Acceso libre.
Templado subhúmedo con lluvias en verano, mañanas y noches frescas durante gran parte del año.
Noviembre, especialmente durante la celebración de Día de Muertos, o entre diciembre y abril para disfrutar de clima seco y soleado.
Ropa cómoda y modesta para respetar el recinto sagrado, calzado cómodo para caminar por calles empedradas, y suéter o chamarra ligera debido al clima fresco de la región lacustre.
Imagen venerada de la patrona de la región, elaborada en el siglo XVI con técnica de pasta de caña de maíz, a la que los fieles pueden acercarse subiendo por la parte posterior del altar.
Capilla lateral donde descansan los restos del primer obispo de Michoacán y gran protector de los indígenas purépechas ("Tata Vasco").
El templo fue mandado construir por Don Vasco de Quiroga sobre los cimientos de un antiguo centro ceremonial prehispánico (Petatzecua).
Al salir al jardín y calles aledañas, es tradicional encontrar puestos de artesanos locales y degustar platillos típicos de la región como las corundas.
Fue construida por mandato del primer Obispo de Michoacán, don Vasco de Quiroga, sobre un centro ceremonial purépecha en el siglo XVI. Ha tenido muchas modificaciones a lo largo de los años. Sus planos están basados en la Catedal de Granada con una capilla pentagonal rodeada de otras capillas.
Este santuario es el corazón espiritual de la meseta purépecha y un testimonio vivo del sincretismo cultural. Alberga a la venerada imagen de la Virgen de la Salud, elaborada con la técnica prehispánica de caña de maíz, y destaca por su arquitectura sobria pero imponente que guarda siglos de devoción, historia y arte sacro invaluable.
Tu compañero de viaje, con toda la información que necesitas en un solo lugar.