Es un paisaje semidesértico fascinante donde los imponentes órganos cactus dominan el horizonte sobre agaves y biznagas. Este santuario vegetal te...
Conocer másConsiderada uno de los pocos lugares en que se han podido conservar importante ecosistemas. Considered one of the few places where important ecosystems have been preserved.
Acceso libre diurno, sujeto a la disponibilidad de guías comunitarios locales
Variable según la contratación de guías locales y transporte 4x4 (aproximadamente entre $1,000 y $3,000 MXN por día)
Predominantemente cálido y húmedo con abundantes precipitaciones durante la temporada de lluvias y un ambiente tropical fresco en las zonas montañosas altas
Noviembre a abril (temporada seca)
Ropa ligera de algodón o lino de manga larga, pantalones resistentes tipo cargo, botas de montaña impermeables, sombrero, repelente de insectos biodegradable y protector solar
Ideal para admirar cañones imponentes y practicar ecoturismo fluvial.
Cuerpos de agua cársticos en medio de la selva perennifolia. El Cenote del Búho destaca por tonalidades turquesa en época de sequía. No está permitido nadar debido a la presencia de corrientes subterráneas ocultas y profundidad desconocida
Sistemas cavernarios formados por la erosión del agua con formaciones de estalactitas, estalagmitas y posibles vestigios o petrograbados antiguos.
Caminatas bajo la sombra de árboles centenarios que superan los 30 metros de altura, acompañados indispensablemente por guías locales zoques
Convivencia respetuosa con los guardianes ancestrales de la selva para aprender sobre su cosmovisión y medicina tradicional.
Zonas autorizadas por las comunidades locales para pernoctar y escuchar los sonidos de la selva nocturna.
Pueblo raizal zoque base para iniciar las travesías, ubicado a unos 87 km al norte de Juchitán por la carretera federal 185, tomando una desviación de 35 km. Desde aquí se organizan caminatas guiadas hacia lo profundo de la selva alta y los bosques de niebla. Para llegar a la Selva, se hace un recorrido a pie de dos horas y para adentrarse a lo más profundo, se camina ocho horas.
Se ubica a 297 km, aproximadamente a 5 horas de Huatulco.
Explorar la Selva de los Chimalapas es una oportunidad única para conectar con uno de los refugios naturales más inmaculados y biodiversos de Mesoamérica. Este santuario verde destaca por albergar ecosistemas que han resistido al paso del tiempo gracias a la férrea defensa de sus comunidades indígenas zoques. Es un destino imperdible para quienes buscan una aventura de expedición pura, lejos del turismo masivo, donde el canto de las aves exóticas y la imponente presencia de jaguares y árboles centenarios convierten cada sendero en una experiencia mística y salvaje.
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