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Conocer másEsta caverna cuenta con una belleza natural única por sus formaciones y la importancia que tuvo como centro ceremonial Maya. This cavern features unique natural beauty due to its formations and its significance as a Maya ceremonial center.
Lunes a domingo de 9:00 a 16:00 horas (el acceso al último recorrido suele cerrar antes, se recomienda consultar previamente).
Entrada general aproximada entre 150 y 250 MXN (con tarifas diferenciadas para nacionales y extranjeros).
Cálido y húmedo la mayor parte del año en el exterior, mientras que el interior de la caverna mantiene una atmósfera tropical densa, con alta humedad y temperaturas constantes.
De noviembre a febrero, cuando las temperaturas son más frescas y agradables para combinar la visita con otras atracciones de la península.
Ropa fresca, ligera y cómoda, preferiblemente calzado cerrado con suela antideslizante para caminar por superficies húmedas y rocosas dentro de la gruta.
Caverna natural y centro ceremonial maya.
Un guía turístico halló un pasaje que resguardaba tesoros y ofrendas depositados hace más de 800 años.
Situado a unos 200 metros de la entrada, es una impresionante formación pétrea en el corazón de la cueva que sirvió como altar ceremonial donde los sacerdotes antiguos realizaban complejos rituales para el dios de la lluvia, Chaac
La cámara principal alberga una colosal formación geológica creada por la fusión milenaria de una estalactita y una estalagmitas. Visualmente, emula el tronco de una ceiba, un árbol místico que los mayas creían que conectaba el mundo terrenal con el inframundo
A los pies de la Ceiba y en los altares observarás una impresionante colección de piezas originales en su posición original, incluyendo incensarios policromados con el rostro de Tláloc/Chaac, platos en miniatura, joyas y metates.
Al final de los senderos turísticos se localiza el manto acuífero subterráneo (un cenote interior) donde expediciones recientes han seguido extrayendo artefactos ceremoniales sumergidos.
El trayecto es de solo 300 metros, pero desciende abruptamente 10 metros. El ambiente es extremadamente caluroso y húmedo.
El INAH autorizó los accesos usando lámparas en la cabeza, convirtiendo la caminata en una verdadera expedición a oscuras. No se recomienda para personas con claustrofobia intensa, asma o problemas graves de movilidad.
Se localiza a 6 kilómetros de Chichén Itzá y a 38 km, aproximadamente a 40 minutos de Valladolid.
Sumergirte en las entrañas de la tierra para descubrir un auténtico santuario maya intacto, donde el eco de los rituales ancestrales aún resuena entre caprichosas formaciones geológicas y un ambiente místico sin igual.
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