Remar sobre las cristalinas aguas donde el desierto se encuentra con el océano Pacífico y el Mar de Cortés es una vivencia inigualable. Deslizarte en...
Conocer más
Lunes a domingo de 09:00 a 17:00 horas, con presentaciones constantes durante el día.
El acceso a la zona arqueológica ronda los 95 MXN; el ritual suele incluirse con la entrada, aunque se agradece una propina voluntaria a los voladores.
Predomina un clima cálido húmedo, con temperaturas que oscilan entre los 22°C y 30°C. La zona es conocida por sus tardes frescas pero con humedad tropical persistente.
Durante el equinoccio de primavera (marzo) para vivir el Festival Cumbre Tajín, o de noviembre a febrero para un clima más templado.
Ropa de algodón ligera, calzado cómodo para caminatas sobre terreno irregular, sombrero o gorra, y bloqueador solar biodegradable.
El escenario principal donde la acústica y el entorno sagrado potencian la solemnidad del ritual.
Un espacio indispensable para comprender el simbolismo astronómico detrás de los 13 giros que realizan los danzantes al descender.
Presenciar la Danza de los Voladores es contemplar una plegaria al cielo que desafía la gravedad. Es una experiencia inmersiva donde el misticismo totonaca cobra vida en un giro de valentía y conexión con la naturaleza. Escuchar la flauta mientras cuatro hombres descienden cabeza abajo es un momento que eriza la piel y conecta directamente con las raíces más profundas de la cosmovisión mesoamericana.
Tu compañero de viaje, con toda la información que necesitas en un solo lugar.