Si buscas elevar tu adrenalina entre las nubes, Chipinque es el santuario definitivo. Este oasis montañoso, incrustado en la Sierra Madre Oriental,...
Conocer másEste pueblo debe su nombre a la gran cantidad de cenotes que existen tanto en el poblado como en sus alrededores. This town owes its name to the large number of cenotes that exist both in the town and its surroundings.
Acceso al pueblo libre las 24 horas; los cenotes comunitarios operan generalmente de 08:00 a 17:00 horas.
Acceso a cenotes locales entre 50 y 150 MXN (2.5 - 8 USD) por persona. Alimentos y transporte económico.
Cálido subhúmedo con temperaturas elevadas durante gran parte del año, superando los 35 °C en temporada de primavera y verano, con lluvias frecuentes de junio a octubre.
De noviembre a febrero, cuando las temperaturas son más frescas y agradables para realizar actividades al aire libre y explorar la selva.
Ropa ligera, fresca y de algodón. Traje de baño, calzado para el agua, zapatos cómodos o tenis para caminar en terracería, sombrero o gorra, y repelente de insectos y bloqueador solar biodegradables.
Catak Dzonot, Itzamná, Mul'Dzonot y K'ai-pech. Espejos de agua abiertos ideales para refrescarse, practicar esnórquel de bajo impacto y observar la vegetación local.
Parte del parador turístico comunitario Ts'ono'ot Kaaj, este cenote abierto tiene forma de cántaro de casi 60 metros de diámetro, aguas cristalinas y facilidades como palapas y chalecos salvavidas. Puedes llegar en mototaxi desde el centro del pueblo.
Uno de los más emblemáticos y visitados de la zona, rodeado de leyendas locales sobre un guardián del inframundo maya, destaca por su impresionante estructura natural. Es un cenote de tipo semicerrado dentro de una gruta. Tienes que bajar por una escalera para llegar a las bellas aguas color turquesa.
Una aventura por senderos selváticos para descubrir pozos naturales poco explorados.
Se ubica a 47 km, aproximadamente a 50 minutos de Izamal.
Cenotillo es el refugio definitivo para los viajeros que buscan escapar de las rutas turísticas masificadas y conectar con la esencia más pura de la península de Yucatán. Este pintoresco rincón debe su nombre a la impresionante riqueza de pozos naturales de agua cristalina que se esparcen tanto dentro del casco urbano como en las profundidades de su espesa selva circundante. Aquí tendrás la oportunidad única de sumergirte en cenotes vírgenes, pedalear en bicicleta por calles tranquilas repletas de coloridas casonas tradicionales y convivir con una comunidad hospitalaria que preserva con orgullo sus raíces mayas.
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