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Conocer másUna joya virreinal del siglo XVII. A 17th-century Viceroyalty-era gem.
Lunes a domingo de 08:00 a 19:00 horas
Entrada libre al templo; se sugieren donativos voluntarios para su conservación
Cálido subhúmedo con temperaturas elevadas la mayor parte del año y temporada de lluvias durante el verano
De noviembre a febrero, cuando el clima es más fresco y agradable para caminar al aire libre
Ropa fresca de algodón o lino, calzado cómodo para caminar, sombrero o gorra y protector solar biodegradable
Una fachada de inicios del barroco poblano con influencias renacentistas, destacando su arco de medio punto con almohadillado radial en la entrada y en la ventana del coro.
Su estructura descansa sobre pechinas que exhiben hermosos altorrelieves de florones y santos de la orden jesuita, como San Ignacio de Loyola y San Francisco Javier.
En el presbiterio se conserva un elegante ciprés neoclásico obra de José Manzo y Jaramillo, que resguarda una gran escultura de Cristo Crucificado.
El testero y la parte posterior cuentan con una simulación de perspectiva arquitectónica dividida en 21 paneles que imitan ventanas y nichos con esculturas.
Fundado inicialmente por el obispo de la Mota y Escobar en 1622 y entregado a los jesuitas, funcionaba como capilla y espacio de exámenes magnos para los grados académicos del antiguo colegio.
Adéntrate en los muros cargados de historia de una construcción virreinal. El Templo de San Ildefonso no es solo un refugio de fe, sino una joya arquitectónica que guarda secretos de la época colonial y ofrece una atmósfera de paz inigualable.
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