Elevarte sobre el Bajío queretano al amanecer es una experiencia transformadora. Mientras la bruma se disipa, los campos de cultivo, las antiguas...
Conocer másEs una joya del barroco mexicano del siglo XVIII. It is a jewel of 18th-century Mexican Baroque.
Lunes a domingo de 9:00 hrs a 18:00 hrs
Acceso gratuito al templo; se sugiere donativo voluntario para su mantenimiento.
Templado subhálido, con días cálidos y soleados gran parte del año, y noches frescas.
De octubre a marzo, durante la temporada seca, ideal para recorrer los alrededores con cielos despejados.
Ropa cómoda y ligera para caminar, sombrero o gorra, gafas de sol y protector solar. Se recomienda vestir respetuosamente por tratarse de un recinto religioso.
Está revestida con miles de azulejos de talavera hechos a mano entre 1650 y 1750, formando patrones geométricos y religiosos de colores intensos que hacen que el edificio parezca hecho de cerámica.
Destaca su singular rosetón de ocho puntas y sus torres asimétricas que enmarcan la entrada principal con una explosión visual única en el barroco poblano.
Sus paredes y retablos están ricamente decorados con yesería policromada, detalles en hoja de oro y característicos querubines multicolores de rostros expresivos. Hay varios elementos que recuerdan la bellísima Capilla del Rosario del Templo de Santo Domingo en Puebla.
Conserva un atrio de tres entradas que funcionó en el pasado como capilla abierta y cementerio tradicional, ideal para observar elementos arquitectónicos originales.
Cuenta con un amplio atrio de forma octogonal y tres accesos. La entrada principal cuenta con un arco mixtilíneo del siglo XVII. Éste llegó a fungir como capilla abierta y como campo santo.
La torre está revestida de la misma talavera que la fachada y tiene lineamientos barrocos. Hay un campanario extra a la derecha decorado con azulejos de colores y ladrillos rojos.
Este edificio data del siglo XVII.
Este santuario barroco es una auténtica obra maestra del arte virreinal mexicano, famoso mundialmente por su deslumbrante fachada completamente revestida de piezas de talavera poblana. Visitarlo es sumergirse en un festín visual de colores, texturas y devoción que desafía el paso del tiempo y deja sin aliento a cualquier apasionado del arte y la fotografía.
Tu compañero de viaje, con toda la información que necesitas en un solo lugar.