Sumergirse en los ecos del pasado misional bajacaliforniano es una experiencia casi surrealista. Este rincón histórico, enclavado en la aspereza y...
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Lunes a domingo de 08:00 a 19:00 horas
Acceso gratuito al templo; colaboraciones voluntarias sugeridas para mantenimiento.
Templado subhúmedo con mañanas frescas, tardes cálidas y lluvias frecuentes durante el verano.
De noviembre a marzo, cuando las precipitaciones disminuyen y el clima es ideal para caminar por el centro histórico.
Ropa cómoda y ligera para el día, un suéter o chamarra ligera para la tarde-noche, y calzado cómodo para adoquines.
Destaca por su portada de estilo barroco en cantera verde y los relieves dedicados a la Asunción de la Virgen María, además de las esculturas de los apóstoles. La fachada actual data del siglo XVII. Se distinguen varios nichos bellamente tallados con las figuras de San Pedro, San Pablo, San José, San Cristóbal, San Marcial Obispo, San Pedro Mártir, San Agustín y San Benito, entre otros.
Ubicada en el interior, alberga una de las imágenes más veneradas y visitadas de la ciudad, famosa por la historia milagrosa de haber sobrevivido a un incendio.
Situado en la parte sur del templo, se trata de un obsequio enviado por el rey de España (Fernando VII) en el siglo XVIII.
Un valioso fragmento histórico resguardado en una de las capillas laterales del recinto.
Debido a los constantes terremotos que han afectado a la región a lo largo de los siglos, cuenta con muros sumamente gruesos y una estructura robusta y baja en comparación con otras catedrales del país.
En su interior existe una importante colección de pinturas que datan del siglo XVIII.
La primera obra inició en 1535 y se concluyó en 1574. Hacia 1667, la autoridad eclesiástica inició la construcción de las bóvedas de las naves, la sacristía y la sala capitular, labor que fue concluida en 1678. En 1682 se trazaron las capillas laterales, las cuales fueron terminadas en 1694. En 1714 un fuerte temblor causó serios daños, lo cual obligó el cierre de la iglesia. En 1724 se decidió la reconstrucción.
Este majestuoso recinto es una joya viva del virreinato en América. Al acercarte a la Catedral de Oaxaca, quedarás impresionado por su fachada imponente y detallada. Combina arte sacro, historia fundacional y una atmósfera de profunda paz.
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