Zimapán

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PUEBLO MINERO EN MEDIO DE MARAVILLAS NATURALES

Este bello poblado minero se ubica al pie de la Sierra Hidalguense y cuenta con una gran variedad de atractivos que van desde su majestuoso ahuehuete y su parroquia, hasta su presa, manantiales, bosques, aguas termales y fantásticas grutas.

Esta región estuvo ocupada por otomíes y quinamíes con una clara influencia de las culturas olmeca y nahoa. La ciudad fue fundada en 1522 y los primeros evangelizadores fueron agustinos y franciscanos.

Es el municipio más grande de Hidalgo y su riqueza minera se ha prolongado hasta la actualidad ya que todavía hay algunas minas que se siguen explotando como La Plata, lugar que se puede visitar.

Su pasado colonial se puede ver fácilmente en sus magníficas residencias, viejas casonas y sus calles empedradas que le dan ese tranquilo aire provinciano lleno de historia y tradición.

La gastronomía es otro de sus atractivos, aquí puedes saborear una rica barbacoa, chicharrón y por supuesto su salsa de chile rayado hecha en molcajete. Adicionalmente puedes probar los tamales de dulce rellenos de mermelada, las chalupas, enchiladas, vinos de fruta y el tradicional pulque.

En Zimapán puedes encontrar ayates bordados, morrales, juguetes de madera, cestas y figuras decorativas de migajón. También hay bellos manteles bordados y carpetas a gancho.

Qué ver en Zimapán

Tal vez el atractivo más conocido de Zimapán es El Sabino un ahuehuete de majestuoso tamaño y grosor (12.80 mts de base) que se dice tiene la misma edad del famoso Árbol del Tule en Oaxaca.

La Parroquia de San Juan Bautista data de 1722 y es una imponente construcción con sus peculiares ventanas oblicuas y un púlpito único.

Su carácter colonial lo conservan otros edificios como un hotel localizado a la orillas de la ciudad, cuya historia se remonta a los tiempos en que servía de posta para las diligencias y era conocido como “El Paraje”, un lugar que vale la pena visitar aunque no te alojes en él.

Otro de los ejemplos coloniales en la región es el Ex Convento Misión Tolimán. Este convento franciscano se encuentra a 30 minutos del pueblo y es un lugar para con un ambiente místico a las orillas del arroyo Chepinque.

En la comunidad de El Saucillo se puede visitar el museo comunitario en donde se puede conocer más sobre la historia de la región. Cuenta con una exhibición de utensilios domésticos, herramientas y un entierro otomí.

Zimapán está rodeado de innumerables bellezas naturales entre las que se pueden mencionar:

El Cerro del Cangandhó, Cerro de la Piedra Azul o Cerro Imán, es una de las primeras maravillas que puedes ver en tu viaje a Zimapán, ya que es el más alto de la región con 2,820 msnm. Es muy peculiar por su forma cónica y cerca de la cima tiene una piedra imantada con óxido de fierro magnético, por lo que es capaz de atraer objetos metálicos. Para llegar a la cima hay un impresionante camino natural de piedras azul-grisáseo que resguardan la senda.

El Cañón del Infiernillo a 27 km, fue formado por los ríos de San Juan y el de Tula. Sobre el cañón se construyó una de las hidroeléctricas más grandes del país con una cortina de 203 mts. de alto. Esta presa se ha convertido en un paraíso para los amantes de los deportes acuáticos, especialmente de la pesca. En lo alto de la presa, antes de bajar a la presa hay unas interesantes cabañas que se ubican a la orilla de un acantilado, por lo que las vistas son magníficas.

Un poco antes de llegar al Cañón del Infiernillo se encuentra el pueblo de La Encarnación, un antiguo pueblo minero conocido también como Villa de las Nubes. Se caracteriza por su bello paisaje de árboles de manzano y piñones. Aquí puedes saborear sus vinos de frutas del bosque con un sabor único por su añejamiento de años en barricas de madera y sus ricas truchas. También puedes visitar las ruinas de la fundición.

Otro pueblo minero que transporta al pasado es Bonanza en donde se explotaba el cobre y el mercurio y en donde todavía se puede ver un acueducto usado en las minas, así como casas de adobe y una iglesia en ruinas, lo cual le concede un ambiente fantasmagórico.

El Parque Nacional de los Mármoles se ubica a solo 26 km al norte de Zimapán. Es un lugar con un paisaje boscoso de ocotes y encinos con una gran biodiversidad que se puede admirar caminando en sus senderos. Puedes admirarte con la Barranca de San Vicente que tiene una profundidad de más de 600 mts y la Barranca Tolimán con 914 mts de largo y con paredes que llegan a tener hasta 182 mts. de altura.

También dentro del Parque de los Mármoles se encuentras las Grutas Xhajhá, un lugar muy peculiar por sus caprichosas formaciones geológicas y aguas termales. Se llega a través de un camino de terracería y de un recorrido en lancha de aproximadamente dos horas. Para su exploración se recomienda tener buena condición física y algún entrenamiento en exploración de grutas.

El Cañón de San Cristóbal y las Adjuntas es un lugar lleno de paisajes y senderos y palapas, en donde se puede acampar. Cuenta con un mirador aéreo, palapa y restaurantes.

Qué hacer en Zimapán

Con todas las bellezas naturales que rodean Zimapán, este lugar es un verdadero paraíso para quienes gustan de la aventura y el ecoturismo.

En la Presa del Infiernillo se pueden practicar diversos deportes acuáticos, especialmente paseos en lancha o kayak, veleo y pesca. De hecho, en la presa se llevan a cabo varios torneos de pesca de “captura y libera”. El paseo en la presa dura aproximadamente 40 minutos, sin embargo puede alargarse si te adentras en los impresionantes cañones o si te detienes en algún playón a contemplar sus majestuosas paredes que llegan a tener una altura de hasta 200 mts.

En el desarrollo turístico Padhé Las Adjuntas puedes practicar vía ferrata, rappel, tiroles, senderismo y gozar de una estupenda panorámica desde su mirador. También hay cómodas cabañas.

En la Villa de la Encarnación puedes practicar ciclismo de montaña, rappel, senderismo, campismo y tirolesa. Cuenta también con una vía ferrata y un restaurante en donde saborear unas ricas truchas.

En el Parque Nacional Mármoles se puede disfrutar de la naturaleza para practicar campismo y senderismo, también para los más intrépidos se pueden explorar las grutas Xhajhá. También hay paseos en cuatrimotos y puedes disfrutar de las aguas termales.

En el Cañón de San Cristóbal y las Adjuntas se puede acampar, practicar rappel, senderismo y gozar de la tirolesa.

En el Parque Ecoturístico Xindhó hay una cueva en donde se reviven algunas ceremonias prehispánicas y se pueden ver pinturas rupestres. Adicionalmente, cuenta con senderos, albercas, cascadas, áreas verdes, juegos infantiles y tirolesa.

El Rancho Ecoturístico El Saucillo, a solo 30 minutos de Zimapán, ofrece impresionantes acantilados ideales para los amantes del rappel. Sus paisajes también se prestan para practicar el senderismo. Cuenta con cabañas, restaurante y paseos en lancha.

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