Museo del Fuerte de San Juan de Ulúa

El pequeño islote era un santuario dedicado a Tezcatlipoca antes de la Conquista. Y en 1518 fue descubierto por Juan de Grijalva.

La construcción de la fortaleza fue planeada desde la llegada de Hernán Cortés en 1519 para defender el puerto de los constantes ataques de los piratas y para 1554 se comenzó su edificación con piedra de coral del lugar.

Con el tiempo llegó a convertirse en una de las fortalezas más importantes de su tiempo.

En 1568 fue testigo de la Batalla de San Juan de Ulúa en donde una flota de la armada española combatió en contra de corsarios ingleses a mando de Francis Drake.

En 1683 sufrió fuertes daños por el ataque realizado por el pirata Lorencillo y fue reconstruida en 1692.

La histórica fortaleza constituyó el último refugio español durante la Guerra de Independencia, lo que provocó que de 1823 a 1825 por primera vez se convirtiera en un lugar desde donde se ataco la ciudad en lugar de defenderla. De aquí se defendió Veracruz de los repetidos ataques de los ejércitos franceses y norteamericanos.

En la segunda mitad del siglo XIX fue usado como prisión, como lo fuera en la época colonial. Hay varios personajes de la historia de México que ocuparon estas celdas entre los que se encuentran: Benito Juárez y Fray Servando Teresa de Mier, aunque también estuvo aquí Jesús Arriaga, conocido como Chucho el Roto, famoso ladrón que ayudaba a los pobres y que logró escapar de los muros de la fortaleza.

El fuerte se ha convertido en uno de los lugares representativos del Puerto por toda la historia que guarda.

Actualmente se conserva el foso, la rampa, cinco baluartes y algunos calabozos en los que se ha adaptado una muestra museográfica que explica con maquetas y dibujos la historia y desarrollo del edificio.

Se exhiben algunas de las piezas que pertenecieron a la época colonial y algunas reliquias relacionadas con sus diversas batallas.

Se destaca la sala donde se narra la historia de los ataques piratas que sufrió el puerto de Veracruz, con armamento y maquetas de navíos de la época.

En el trayecto de visita a San Juan de Ulúa se puede conocer el primer faro de México, al atravesar el puente del último suspiro.

Además, probablemente el guía quiera contar la leyenda de La Mulata de Córdoba que se dice estuvo presa aquí por ordenes de la Santa Inquisición y que pinto en los muros de su celda un barco en el cual fue capaz de escapar.

Ubicación:

Islote de San Juan de Ulúa

Horario:

Martes a domingos de 9:00 a 16:30 hrs.

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