Ahualulco de Mercado te invita a descubrir un rincón jalisciense donde el tiempo parece haber disminuido su marcha. Este apacible poblado cautiva a...
Conocer másEs una de las obras cumbres del arte novohispano y el barroco mexicano. It is one of the masterpieces of New Spanish art and the Mexican Baroque.
Abierto todos los días de 7:00 a 20:00 horas.
Acceso libre al templo y al atrio. Se sugiere una aportación voluntaria para el mantenimiento o visitas guiadas especiales.
Templado subhúmedo con lluvias en verano. Las mañanas y noches suelen ser frescas, mientras que las tardes son agradables y soleadas.
De mayo a octubre para disfrutar de paisajes verdes, o en mayo para vivir la tradicional Feria de Ocotlán.
Ropa cómoda y abrigadora para las mañanas, calzado resistente para caminar por calles empedradas y protector solar.
La espectacular fachada del templo destaca por el uso del estilo barroco churrigueresco poblano-tlaxcalteca. Presenta un asombroso contraste visual entre el color rojo de sus ladrillos de terracota hexagonales y la blancura inmaculada de su decoración en argamasa de estuco. El trabajo es tan delicado que asemeja un encaje fino o la concha del nacimiento de la Virgen
Sus simétricas torres gemelas miden 33 metros de altura y guían la mirada de los viajeros desde la distancia.
El Camarín de la Virgen (La "Casa de Oro")Ubicado cruzando una pequeña puerta detrás del altar mayor, este espacio octagonal concluido en 1723 es catalogado como una de las mayores joyas artísticas del continente. Fue esculpido pacientemente a mano durante 25 años por el artista indígena Francisco Miguel. Todas las paredes, ángeles y la cúpula están cubiertos al 100% con lámina de oro real de 23 y 24 quilates. Su intrincado diseño de espejos y claroscuros genera la ilusión de estar flotando dentro de un bloque de oro puro que imita un bosque de fuego.
La Imagen Milagrosa de la Virgen de OcotlánEn el altar principal reposa la sagrada escultura de la Inmaculada Concepción. Según los registros históricos y la fe católica, la imagen fue hallada intacta en 1541 en el interior de un tronco quemado de ocote (pino) tras la aparición mariana al indígena Juan Diego Bernardino. La pieza está perfectamente conservada y tallada en un solo bloque de madera. Los devotos locales afirman popularmente que las facciones y el color de su rostro cambian ligeramente según la luz o la época del año.
El Pocito de Agua SantaUbicado a una corta caminata cuesta abajo del santuario, se encuentra esta pequeña capilla que resguarda el manantial de aguas curativas. La tradición narra que la Virgen misma hizo brotar esta agua para que Juan Diego Bernardino curara a los enfermos de una devastadora peste que azotaba la región en 1541. Hoy en día, los peregrinos siguen acudiendo con recipientes para llevar un poco de esta agua considerada milagrosa.
El Atrio y la Explanada MonumentalAntes de entrar a la nave, tómate un momento para recorrer su enorme explanada de 50 por 70 metros. Está delimitada por una barda perimetral bellísima con 26 arcos invertidos y rematada con 48 agujas estilizadas. En el centro de la portada principal verás un grupo escultórico que conmemora la aparición mística y unos magníficos faroles antiguos de hierro forjado.
Si buscas vivir el fervor local en su máximo esplendor, visítalo el tercer lunes de mayo, cuando se realiza la célebre procesión de la "Bajada de la Virgen", donde la imagen original recorre las calles adornadas de Tlaxcala sobre alfombras de aserrín de colores.
Fundada a raíz de la aparición de la Virgen María al indígena Juan Diego Bernardino en 1541. Los lugareños cuentan que cuando iba subiendo por el cerro de San Lorenzo se le apareció una mujer que lo llevó a un lugar en donde estaban las aguas curativas para la peste que estaba padeciendo la población, esa joven era la Virgen María. También avisó que encontrarían una imagen de ella en un ocote, cosa que sucedió. Se dice que los franciscanos encontraron un enorme ocote ardiendo y sin consumirse en donde encontraron la imagen al abrirlo con un hacha.
Este magnífico recinto es una joya indiscutible del barroco novohispano y un epicentro de fe que cautiva tanto a devotos como a amantes del arte sacro. Su impresionante fachada de argamasa blanca esculpida a mano y su interior lleno de detalles dorados ofrecen un viaje visual y espiritual inolvidable en el corazón de Tlaxcala.
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