Boca de Tomatlán es el último rincón de Puerto Vallarta al que se puede llegar en coche antes de que la selva reclame la costa. Este pintoresco...
Conocer másEs un monumental conjunto del siglo XVI considerado uno de los corazones históricos y de evangelización más importantes de América. It is a monumental 16th-century complex considered one of the most important historical and evangelization centers in the Americas.
Lunes a domingo de 9:00 a 17:00 horas
Acceso general aproximado de 50 MXN (donación sugerida para mantenimiento)
Templado subhúmedo con mañanas frescas y lluvias frecuentes durante el verano
De octubre a marzo, cuando las precipitaciones disminuyen y el clima es ideal para caminar
Ropa cómoda y modesta que cubra hombros y rodillas por respeto al recinto religioso, calzado firme para pisos de piedra antigua y sombrero o gafas de sol
Ubicada a la izquierda del exconvento, destaca por sus tres arcos que simbolizan las virtudes franciscanas, diseñados para oficiar al aire libre adaptándose a las costumbres indígenas.
Impresionantes ruinas y muros de gran altura (de hasta 21 metros) que datan de los inicios de la colonización, cuyo trazo original se atribuye tradicionalmente a Hernán Cortés.
El templo adjunto en pie que resguarda una hermosa fachada de argamasa con columnas salomónicas, además de la primera campana fundida en el continente americano.
En su interior puedes admirar valiosas obras de arte sacro, pinturas alusivas a la historia de los Niños Mártires de Tlaxcala y un retablo barroco del siglo XVIII.
El sitio está profundamente ligado a la memoria de Cristóbal, el primer niño mártir católico de América.
Historia: Es el tercer convento franciscano en establecerse en tierra tlaxcalteca, casi contemporáneo al de Tepeyanco, que fue el segundo, pues a ambos se les concedió la licencia en 1543. Fue edificado en lo que anteriormente fue el gran centro ceremonial de los Olmecas - Xicalancas de Cacaxtla.
Es el tercer convento franciscano en establecerse en tierra tlaxcalteca, casi contemporáneo al de Tepeyanco, que fue el segundo, pues a ambos se les concedió la licencia en 1543. Fue edificado en lo que anteriormente fue el gran centro ceremonial de los Olmecas - Xicalancas de Cacaxtla.
Este complejo conventual es un auténtico tesoro escondido que transporta a los visitantes directamente al corazón del virreinato novohispano. Sus muros guardan siglos de silencio, arte sacro invaluable y una atmósfera de profunda paz. Es una parada obligatoria para quienes buscan conectar con la arquitectura histórica y el misticismo de México lejos de las grandes masas turísticas.
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