Fue la ciudad más grande del México antiguo y llegó a tener una población aproximada de 100,000 habitantes en su apogeo (350-450 d.C.).
Lunes a domingo de 8:00 a 17:00 h (taquilla y acceso hasta las 16:30 h; museos de sitio de 9:00 a 16:30 h).
Entrada general aproximada de $105 MXN (mexicanos y residentes) y $210 MXN (extranjeros). El boleto incluye el acceso a los museos. Entrada gratuita: Domingos (para nacionales y extranjeros residentes), además de menores de 13 años, adultos mayores con credencial INAPAM, estudiantes y profesores con credencial vigente.
Clima templado semiseco con días soleados la mayor parte del año. Las mañanas suelen ser frescas y las tardes cálidas.
De noviembre a marzo, cuando las temperaturas son más agradables y hay menor probabilidad de lluvias.
Ropa ligera y cómoda, calzado resistente ideal para caminatas largas sobre terracería y piedras, sombrero o gorra, gafas de sol y protector solar biodegradable.
Bien cultural inscrito en 1987 en la lista de la UNESCO.
El nombre fue asignado por los mexicas (náhuatl) y comúnmente se traduce como "El lugar donde los hombres se convierten en dioses" o "El lugar de los dioses".
Es la zona arqueológica más visitada de México debido a la cantidad, monumentalidad y preservación de sus estructuras.
Su evolución comenzó hacia el año 150 a.C. Pasó de ser una aldea de culto a consolidarse como metrópoli, iniciando su declive y posterior abandono alrededor del 750 d.C.
Existen evidencias arqueológicas sólidas de barrios habitados por grupos ajenos al núcleo local, incluyendo comunidades de origen zapoteca, mixteca y maya.
Durante su máximo esplendor (entre el 350 y 450 d.C.), se convirtió en una de las urbes más grandes del mundo con una población estimada de 100,000 habitantes.
Mantuvo amplias e importantes redes comerciales y políticas con otras grandes capitales mesoamericanas como Monte Albán (Oaxaca), Cholula (Puebla), Matacapan (Veracruz), así como con Kaminaljuyú y Tikal en la región Maya (actual Guatemala).
Destaca por ser la primera urbe planificada con una traza geométrica ortogonal. Toda la ciudad está orientada de manera astronómica y simbólica, desviada consistentemente entre 15 y 25 grados respecto al norte verdadero.
Actualmente el polígono de protección de la zona arqueológica cubre 264 hectáreas abiertas al público, lo que representa solo una fracción del área total que alcanzó la antigua metrópoli (que llegó a medir cerca de 20 km²).
Es el eje ceremonial norte-sur del sitio. Tiene un ancho promedio de 40 metros y la sección visible actual mide cerca de 2 kilómetros (aunque originalmente superaba los 4 km de longitud). Está flanqueada por conjuntos residenciales de la élite, templos y palacios.
Es la estructura más colosal del recinto, midiendo 65 metros de altura y aproximadamente 225 metros por cada lado de su base. En su subsuelo se localiza un sistema de cuevas y túneles naturales modificados que poseían un profundo carácter simbólico relacionado con el origen de la vida y el inframundo.
Ubicada en el extremo norte de la Calzada de los Muertos. Cuenta con una base de 140 por 150 metros y una altura aproximada de 43 a 45 metros (Nota: el texto original indicaba 45x45m de base, lo cual se corrigió al tamaño real). Las excavaciones han revelado que se edificó en 7 etapas superpuestas y resguardaba entierros de sacrificio con ricas ofrendas de obsidiana, jade y fauna sagrada.
Ubicada en el extremo sur de la calzada, consiste en una plaza cuadrangular monumental de aproximadamente 400 metros por lado. Funcionaba como el corazón político, administrativo y religioso donde residían los gobernantes.
Se sitúa al interior de La Ciudadela. Su fachada presenta una magnífica decoración escultórica en relieve intercalando cabezas de la Serpiente Emplumada y de otra deidad vinculada al tiempo o la lluvia (tradicionalmente asociada a Tlaloc o Cipactli). En sus cimientos se descubrieron entierros masivos de más de 200 guerreros dispuestos formalmente como sacrificios de dedicación.
Su nombre significa "Mariposa de plumas" o "Mariposa-quetzal". Es un complejo residencial de la alta jerarquía sacerdotal o gobernante que resguarda un patio central con robustas columnas bellamente labradas con motivos de bajorrelieve representando aves mitológicas, ojos de obsidiana y restos de pintura mural original.
Localizado de forma contigua al palacio de Quetzalpapálotl, destaca por conservar murales que retratan felinos portando penachos de plumas y conchas marinas de las cuales brotan gotas de agua, en alusión directa a la fertilidad.
Localizado de forma contigua al palacio de Quetzalpapálotl, destaca por conservar murales que retratan felinos portando penachos de plumas y conchas marinas de las cuales brotan gotas de agua, en alusión directa a la fertilidad.
Dedicado exclusivamente a rescatar y explicar la rica tradición pictórica de la urbe. Alberga fragmentos reales de pintura mural policroma, maquetas explicativas y herramientas de producción técnica, revelando el sistema cosmogónico y de creencias con el que decoraban el interior de sus palacios y templos.
Conocer la grandeza de Teotihuacán es caminar por las huellas de una de las civilizaciones mesoamericanas más enigmáticas y poderosas de la historia. Contemplar la inmensidad de sus pirámides bajo el cielo del Valle de México te conecta con una energía ancestral única, ofreciéndote un viaje visual y espiritual inolvidable a pocas horas de la capital.
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